Cuando una planta nos pide piezas de acrílico para producción, la primera pregunta que hacemos no tiene nada que ver con milímetros. Queremos saber qué le va a pegar a la pieza.
En el plano, una guarda y una plantilla pueden ser dos rectángulos con barrenos. En el turno se comportan como materiales de otro mundo.
Lo que el acrílico hace mejor
El acrílico es el material más claro que trabajamos. Los fabricantes lo reportan con hasta 92% de transmisión de luz, al nivel del vidrio. Resiste el rayado mejor que el policarbonato, se corta con canto limpio y se pule.
Para una mampara de inspección, una plantilla de posicionamiento o una cubierta que el operador mira todo el día, es la opción natural. Tiene un punto débil, y en planta aparece rápido.
El golpe seco
El acrílico aguanta bien la carga pareja y mal el impacto. Un golpe fuerte lo estrella. El policarbonato se deforma antes de romperse, y por eso es el material de las guardas que pueden recibir una pieza que salta, una herramienta que se cae o el golpe de un carrito.
La regla que usamos cabe en una línea: si la pieza está ahí para detener algo, policarbonato; si está ahí para ver, guiar o separar, acrílico.
El trapo con alcohol
Aquí es donde más piezas fallan, y casi nadie lo relaciona. El alcohol isopropílico, que en muchas líneas limpia todo, puede provocar microfisuras en el acrílico, sobre todo en cantos cortados y alrededor de los barrenos, donde el material quedó con tensión. La pieza se llena de grietas finas y un día se parte sola.
El policarbonato tampoco es inmune a todos los solventes. Por eso preguntamos con qué limpian antes de cotizar: según el caso cambiamos el material o el acabado del canto, y la pieza deja de ser un consumible.
La medida que se repite
Una plantilla sirve si la número cincuenta es igual a la primera. Por eso trabajamos con muestra: la fabricamos, la prueban en su línea y, una vez aprobada, esa pieza es el estándar de cada corrida.
Si tienes el plano o una pieza que ya funciona, con eso basta para cotizar. Si solo tienes la pieza vieja, rota o amarillenta, también sirve: la medimos y la reproducimos.
¿Qué espesor conviene para una guarda?
Depende del tamaño y de lo que va a detener. Trabajamos acrílico de 2 a 18 mm y policarbonato para piezas de impacto; en la cotización te decimos el espesor y la razón.
¿Pueden fabricar con el plano del corporativo?
Sí. Mándanos el DXF o el PDF acotado y fabricamos a la tolerancia que pide la pieza. Si el plano viene en pulgadas, lo trabajamos en pulgadas.
¿Qué pasa si después necesito doscientas iguales?
La muestra aprobada se vuelve el estándar y cada corrida sale con la misma medida. La fecha de entrega va por escrito en la cotización.